La inundación de comunicaciones irrelevantes y de correo basura está acabando con la paciencia de los consumidores europeos, hasta el punto de que la mayoría, el 84 %, estarían dispuestos a tomar medidas contra las marcas, según revela un nuevo estudio encargado por Ricoh Europe.
Las comunicaciones irrelevantes, tanto online como en papel, resultan molestas para más de dos tercios de los consumidores y la cuarta parte de lo que reciben es considerado correo basura o spam. Seis de cada diez consumidores consideran el correo basura incluso más frustrante que su desplazamiento diario al trabajo.
Incapaces de cribar la avalancha de información irrelevante y comunicaciones de mala calidad, los consumidores están sufriendo las consecuencias. A un 25 % de ellos se le ha pasado algún plazo de pago y más de un tercio ha tenido dudas sobre lo que debe pagar por un servicio (34 %) o incluso ha perdido ofertas a las que tenía derecho (39 %).
Teniendo en cuenta que los consumidores ya no tienen miedo a devolver el golpe, las marcas deben tener cuidado, ya que se ha demostrado que la frustración derivada de las comunicaciones irrelevantes empeora significativamente la fidelidad y la confianza y reduce el gasto de los clientes. Dos tercios (65 %) de los consumidores señalan que no son fieles a una marca que le envía correos basura con información irrelevante, mientras que un número similar (63 %) también gastaría menos en esas marcas y llegaría a dejar de ser cliente (57 %). Casi una quinta parte de los consumidores se ha marchado a la competencia, mientras que otra quinta parte se ha quejado a un proveedor de servicios y uno de cada diez a un organismo autorizado.
David Mills, CEO de Ricoh Europe, señaló: "En lo referente a la irrelevancia y al volumen de las comunicaciones que envían las empresas y los proveedores de servicios, los consumidores están diciendo claramente que ya basta. Nunca ha sido tan fácil como ahora comunicarse de forma instantánea con un cliente, pero en la era digital es igualmente fácil enviar correo spam.