Sin grandes referencias en este inicio de semana, los inversores aprovecharon la excusa de la crisis de Irak ?que ha levado al precio del crudo a máximos de nueve meses- para recoger beneficios. La consolidación de los 11.100 puntos tendrá que esperar, y aunque se prevé un ligero repunte de la volatilidad, los expertos siguen alzando la voz contra la complacencia de un mercado excesivamente confiado en el ‘salvavidas’ de los bancos centrales.
La semana pasada, el índice VIX (que mide la volatilidad del mercado) alcanzó su punto más bajo en 7 años. Desde JP Morgan recuerdan que "en lo que llevamos de año, el S&P 500 ha registrado sólo 16 días con movimientos de + / – 1% en los precios, muy por debajo de la media a largo plazo de 68". Y aseguran que aunque la volatilidad puede parecer sorprendentemente baja, "la calma actual en los mercados no tiene precedentes. De hecho, unos niveles tan bajos de volatilidad son comunes durante la mitad del ciclo de recuperación económica".
Ante este panorama, los expertos advierten de que "los inversores no deben dormirse en los laureles, ya que la tranquilidad no durará para siempre". Entre otros aspectos, desde la firma destacan que cuando los bancos centrales vuelvan a políticas monetarias más ortodoxas y a drenar el exceso de liquidez de los mercados, es probable que vuelva la volatilidad a los mercados de forma repentina.
José Luis Martínex Campuzano, estratega de Citi en España, también alerta del comportamiento "aburridamente" alcista de los mercados. "¿Es lo mismo estabilidad financiera que la infravaloración del riesgo?", se pregunta el analista. A su juicio, el escenario actual está lejos de poder ser considerando como exento de riesgo, a pesar de la fuerte caída registrada en las volatilidades desde inicios de año. "Los inversores se ven presionados a asimilar un mayor riesgo en sus carteras que el que sería deseable en un escenario como el actual", advierte en este contexto.
Es evidente que el apoyo de los bancos centrales está detrás de las buenas perspectivas que han mantenido la visión optimista sobre el mercado, tanto de renta variable como de renta fija. Pero desde la firma se preguntan hasta qué punto los organismos monetarios "pueden mantener el mantra de tipos de interés nulos y baja volatilidad durante el tiempo que sea necesario".