Banxico, el Banco Central de México, aumentó en febrero 0,50 puntos porcentuales los tipos de interés, llevando el índice de 3,25 a 3,75%. La decisión fue tomada fuera de la programación habitual de anuncios de ese tipo.
La autoridad monetaria argumentó entonces que lo hacía en un escenario en el que "la volatilidad en los mercados financieros internacionales ha aumentado y el entorno externo que enfrenta la economía mexicana continúa deteriorándose".
Impacto monetario
Esa decisión era la esperada en los ámbitos empresariales, preocupados por la cotización del tipo de cambio. El dólar había llegado a 19 pesos mexicanos por unidad, lo que disminuía las ventajas para sectores exportadores y servicios turísticos.
El BC suspendió la venta dólares y no descartó intervenir en el mercado cambiario en caso de que se presentasen condiciones excepcionales. No obstante, la casa dijo que esa acción no implicaba el inicio de un ciclo de contracción monetaria.