España le debe a la Comisión Europea un recorte de alrededor de 8.000 millones de euros por la desviación del déficit de 2015 y ajustes adicionales para cumplir con los objetivos presupuestarios marcados por Bruselas.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha defendido que pese a las circunstancias "hay margen" para cumplir con la promesa electoral de reducir el IRPF a partir del 1 de enero de 2017.
Sería la segunda vez que el Ejecutivo de Mariano Rajoy desafía a Bruselas. La anterior reforma tributaria en IRPF e Impuesto de Sociedades aplicada en 2015 sentó muy mal a la Comisión Europea ya que el Estado dejó de ingresar 7.867 millones colaborando a que el déficit se desbocara por encima del 5% del PIB.
El titular de Hacienda ha indicado que "hoy España está creciendo y creando empleo en buena medida gracias a que hemos bajado los impuestos. ¿Por qué España crece más que otros países europeos? Por la recuperación del consumo, de la inversión, de la demanda interna… Y eso tiene todo que ver con la política presupuestaria y con la bajada del IRPF y del Impuesto de Sociedades".
En la misma línea, ha defendido que la bajada de las cotizaciones sociales mediante la introducción de tarifas planas es lo que está beneficiando a las contrataciones indefinidas, cuya presencia en el conjunto de contratos está "aumentando", algo "muy positivo" porque la temporalidad en España sigue siendo "demasiado". Para Montoro hay que "bajar impuestos precisamente para seguir fortaleciendo el crecimiento económico y la creación de empleo".