Según ha informado la agencia de noticias local Agerpress, el presidente rumano pidió el viernes a su primer ministro Victor Ponta que renuncie a su cargo, en medio de acusaciones de corrupción que incluyen evasión fiscal y blanqueo de dinero.
Ponta se ha negado a presentar su dimisión diciendo que sólo el Parlamento puede destituirlo, ya que fue quien lo eligió. Después de reunirse con él, el presidente Klaus Iohannis declaró que "era una situación imposible para Rumania que el primer ministro esté acusado de actos penales" y afirmó que el país podría caer en una crisis de corrupción política si el funcionario no renuncia.
Ponta, de 42 años, acudió previamente a la oficina anticorrupción y luego dijo a los periodistas que era sospechoso de dar falsas declaraciones, lavado de dinero, conflictos de interés y de ser cómplice en evasión fiscal.
Mediante un mensaje en su página de Facebook, Ponta prometió plantar cara ante esta situación. "íNo puedo aceptar que el fiscal anticorrupción esté por encima del Parlamento, el gobierno y los ciudadanos de este país! ¡Eso significaría una dictadura 25 años después de la revolución de 1989 y sería un grave error para todos nosotros!", escribió.
Ponta, presidente del gobernante Partido Socialdemócrata, fue elegido primer ministro en abril de 2012 y dos años después fue candidato presidencial pero perdió ante Iohannis, quien encabezaba el Partido Liberal.