Los tipos de interés bajos han causado diferentes problemas como la pérdida real de poder adquisitivo y con ello una influencia en el comportamiento de los inversores que ya no apuestan por invertir en renta fija sino en otros activos de más riesgo. Desde Fidelity realizan el siguiente análisis: La teoría económica advierte de que unos tipos de interés demasiado bajos pueden provocar inflación a largo plazo, y si apenas se aprecian señales de exceso de inflación, ¿por qué habría que subir los tipos? La razón es que los tipos de interés bajos tienen otras consecuencias. Una de ellas, involuntaria y que he observado durante los últimos años, es que un periodo prolongado de tipos de interés muy bajos parece influir en el comportamiento de los inversores. Si la rentabilidad del ahorro es baja, entonces generalmente optamos por gastar. De hecho, podríamos incluso optar por endeudarnos en lugar de gastar, al igual que las empresas (para aumentar su producción), lo que mejora el crecimiento económico a corto plazo. La idea que llevó a los bancos a adoptar las medidas de emergencia en 2008 fue, por supuesto, conseguir que el dinero depositado en el banco no creciera al mismo ritmo que la inflación, para así animarnos a gastar ya. Esta decisión de gastar o ahorrar, y he aquí el quid de la cuestión, crea un vínculo entre la tasa de inflación y el tipo de interés. El tipo de interés real (el tipo de interés menos la tasa de inflación) debe ser positivo para preservar el poder adquisitivo futuro. Cada día que pasa en territorio negativo, se reduce la cantidad de bienes que nuestro dinero puede comprar, lo que se puede sobrellevar durante periodos cortos, pero no durante periodos largos. Llevamos ya casi diez años de tipos de interés reales negativos en las naciones occidentales y el efecto acumulado ha supuesto un perjuicio real para el poder adquisitivo. David Buckle, responsable del área de Diseño de Soluciones de Inversión de Fidelity International, muestra diferentes ejemplos:
- En EE. UU., lo que en enero de 2009 costaba 100 dólares, ahora cuesta 116, pero 100 dólares en el banco apenas han crecido hasta 101 dólares.
- En Gran Bretaña, lo que en enero de 2009 costaba 100 libras, ahora cuesta 119, pero 100 libras en el banco apenas han crecido hasta 104 dólares.
- En la zona euro, lo que en enero de 2009 costaba 100 dólares, ahora cuesta 111, pero 100 euros en el banco siguen siendo 100 euros, ocho años y medio más tarde.
- En EE.UU., el tipo de interés real es del -1,4%.
- En el Reino Unido, el tipo de interés real es del -2,0%.
- En Europa, el tipo de interés real es del -2,3%.
Nunca antes habían estado tan bajos los tipos reales a corto plazo, tanto como un 4% o un 5% por debajo de los niveles típicos. Y nunca antes la permanencia en niveles negativos se había acercado ni de lejos a los casi 9 años —y subiendo— del ciclo actual.
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