La entrada de dinero hacia la renta variable europea en detrimento de la estadounidense ha quedado reflejada en el primer trimestre del año, con las Bolsas de la región escalando posiciones y dejando rezagados a los principales indicadores de Wall Street. Uno de los segmentos que mejor demuestra esta avalancha de capitales es la de los fondos cotizados. Según los últimos datos de BlackRock a cierre de marzo, estos productos captaron 97.200 millones de dólares a escala global. De esa cifra, 34.200 millones de dólares corresponden a fondos cotizados en Europa, el mejor trimestre en la historia de estos productos.
Los expertos de Fidelity Worldwide Investments han elaborado un informe en el que apuntan a que, ahora que el impacto de los estímulos del BCE y la depreciación del euro parecen estar ya asimilados por los inversores, estos deben buscar un enfoque de inversión activo y ‘ascendente’ que se centre en generar alfa (capacidad para generar rentabilidad respecto al índice de referencia) a partir de la inversión en empresas europeas.
"Los inversores no han diferenciado entre buenas y malas empresas en Europa y los niveles de dispersión entre valores se encuentran en mínimos de 20 años", explican. Por eso, aseguran que lo realmente importante a partir de ahora es conocer qué empresas van a salir beneficiadas realmente del contexto actual de tipos en mínimos, caída del euro y el programa de estímulo del BCE. Así, los beneficios y los fundamentales de las compañías se tornan clave para apostar al caballo ganador, "más allá de predicciones macroeconómicas descendentes".
En el mismo sentido se muestran los expertos de Goldman Sachs. En una entrevista con Bloomberg, Abby Joseph Cohen, una de las estrategas de invesión de la firma, explica que la gestión pasiva ha creado ciertas distorsiones en el mercado que ahora pueden ser aprovechados por los llamados ‘stock pickers’. Se trata de gestores que basan su estrategia en selección de valores, buscando rentabilidades adicionales mediante la identificación de cotizadas mal valoradas según diversos parámetros, como el análisis fundamental.
Según recuerdan desde la firma, esto no es solo una tendencia en Europa, sino a escala global. Los datos que manejan indican que los fondos cotizados han tenido una gran influencia en la negociación de las acciones en los últimos meses, explicando que la demanda de ETFs representa enormes cifras en el volumen medio negociado en algunas empresas, poniendo el ejemplo de la minera estadounidense Hecla Mining, donde el porcentaje alcanza el 83%.