Nacidos entre las décadas de los ’80 y ’90, les tocó vivir con el auge de Internet y la aparición de los Reality Shows. Son también parte del grupo que comenzó a usar nuevas tecnologías como móviles, SMS, Messenger, Walkman y Mp3.
Si bien cada uno tiene su personalidad, sí que encontramos una serie de características comunes en lo referente a filosofía de vida que, lógicamente, incluye los planes de desarrollo profesional. Terminar la carrera, tener un título profesional y viajar para perfeccionar idiomas o ganar experiencias son las principales prioridades de la Generación Y, también conocidos como los millennials. Sólo después de esto pensarán en buscar trabajo.
Han creado una verdadera revolución en el mundo laboral. Dinámicos, creativos, contestatarios y "rebeldes", los millennials buscan nuevos desafíos que les permitan desarrollar sus capacidades creativas, pero que a su vez, les deje tiempo para proyectos personales.
Crecieron viendo a sus padres dedicar la vida entera al trabajo, llegando tarde a casa y sacrificar el tiempo libre por estar en la oficina. Ellos no quieren ese estilo de vida sino que buscan una organización que les brinde buenos ingresos, donde valoren sus habilidades, pero con horarios flexibles para desarrollar otro tipo de actividades.
Por estas particularidades, atraer y retener el talento de estos profesionales emergentes es, sin duda, uno de los grandes retos a los que se enfrentan las empresas en la actualidad. Un salto hacia nuevas metas, gestión del compromiso y aprovechar al máximo el potencial de juventudes inquietas son algunas de las reglas de este desafío.