El riesgo que supone China para Europa

¿Ya no les inquieta tanto lo que ocurra con la economía y mercados en China? Pues, les debo reconocer que tan negativo es el exceso de preocupación como el exceso de confianza. Con todo, bienvenida sea la calma actual. Aunque sea una calma tensa en términos de información pendiente de conocer sobre la evolución del gigante asiático.

En el último Boletín mensual del Banco Central Europeo (BCE) se incluye un pequeño análisis sobre el riesgo (directo e indirecto) que supone China para la economía europea.

¿Cuantificable? Con datos en la mano (peso de las exportaciones europeas hacia China del 6% del total; 90% productos manufactureros), medio punto de caída del PIB chino supondría con el tiempo entre 0,1/0,15 puntos de menor crecimiento de la zona. Hablamos de años, mínimo de tres. Naturalmente, está el efecto indirecto que es mucho más complicado de valorar: ¿cómo afectaría la desaceleración de la economía china a muchos de nuestros socios comerciales?. Pensemos por ejemplo que el 20/25% de las exportaciones de los principales países asiáticos se dirigen hacia China. Y este país es una parte fundamental de la demanda mundial de materias primas.

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Pero, sin duda, hay un potencial riesgo que no se puede despreciar. Precisamente el impacto que más rápidamente surge y que más percibimos los que trabajamos con los mercados financieros: la confianza.

Una de las consecuencias de la incertidumbre generada en agosto cuando las autoridades chinas decidieron dejar que la moneda se depreciara fue una mayor iliquidez en la mayoría de los activos financieros, ante una elevada aversión al riesgo. Tan inquietante que llevó a los bancos centrales de países desarrollados, como fue el caso de la Fed, a priorizarlo por encima de los objetivos macro domésticos. Una de las pocas veces que esto ha ocurrido. Y que la Fed lo ha admitido. ¿Cómo cuantificarlo? Es muy difícil. Y lo es entre otras cosas porque la reacción del BCE ha sido rápida (espero) como lo fue la de otros bancos centrales para intentar neutralizar el impacto de la tensión e incertidumbre sobre la estabilidad financiera.

Mis economistas aún manejan una probabilidad del 20% de que la economía china entre en recesión y suponga con ello una fuerte desaceleración de la economía mundial en niveles de crecimiento inferiores al 2,0%. ¿Qué la consideran una probabilidad menor? Es cierto. Pero, tampoco supera el 40% en el caso de la continuidad de la recuperación económica mundial. El resto es una economía, mundial y europea, casi estancada. Este sigue siendo nuestro escenario base para 2016. Veremos.

José Luis Martínez Campuzano es Estratega de Citi en España.

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