El pasado mes de diciembre, tras varias décadas sin relación, Estados Unidos y Cuba anunciaron el inicio de la normalización de sus relaciones. Hicieron falta 18 meses de conversaciones entre los dos gobiernos para que finalmente dieran el paso.
Desde entonces, ambos países han ido dando pasos tanto en materia diplomática como económica. Por ejemplo, en enero de 2015, Estados Unidos flexibilizó las restricción para el comercio y los viajes a Cuba; mientras que también se ha ampliado el límite de envío de remesas. Como la banca cubana está nacionalizada, los bancos estadounidenses podrán abrir cuentas en entidades locales. Por otra parte, los viajeros a la isla podrán usar tarjetas emitidas por bancos estadounidenses.
Esta semana, además, el deshielo también ha llegado al sector bancario. Los dos países han firmado el primer acuerdo acuerdo bancario tras 54 años. En concreto, el Banco Stonegate de Florida y el Banco Internacional de Comercio de Cuba han anunciado que, a partir de ahora, facilitarán las operaciones financieras entre empresas y ciudadanos de ambos países.
El acuerdo, que entrará en vigor en las próximas semanas, facilitará "la capacidad de mover dinero fácilmente entre los dos países" y "beneficiará a las empresas estadounidenses que deseen hacer negocios en Cuba", tal y como ha señalado la propia entidad estadounidense. El pacto sigue en la línea que se inició en el mes de mayo cuando el Ejecutivo cubano abrió una cuenta en el Stonegate.
¿Y la banca española?