Sin ir más lejos, las ventas del grupo de aerolíneas más grande de Europa durante segundo trimestre del año se han visto afectadas. Así, pese a los bajos precios del combustible, la demanda de vuelos se debilita, en especial a Europa, por el aumento de la amenaza terrorista.
Entre abril y junio, el grupo franco-holandés reportó una caída en las ventas y los ingresos del 5,2% hasta alcanzar los 6.220 millones de euros. Para el transportista hay "una clara presión sobre Francia como destino", en especial con la caída de los viajeros procedentes de China y Japón.
Deterioro del ambiente
"Si la pregunta es ¿vemos un deterioro del ambiente, la respuesta es sí", explicó Pierre-Francois Riolacci, director financiero de Air France. En esa línea, Riolacci se atrevió a decir que han visto una "caída significativa de la demanda" de los viajes de entrada a Europa, sobre todo a Francia. Además, la huelga de su personal de tripulación de cabina en contra de la puesta en práctica de un plan de reestructuración para reducir los costos que ayude a competir con las aerolíneas de bajo costo de Europa tampoco ayuda.
Advertencias desde British Airways Otras líneas aéreas europeas como Lufthansa y British Airways emitieron advertencias de la caída de sus ganancias como consecuencia de la decisión tomada por los ciudadanos británicos el pasado 23 de junio en el histórico referéndum.