Elecciones y deflación: ¿fin a los récords de la Bolsa de Londres?

Los expertos recuerdan que en lo que va de año los inversores han apostado más por las Bolsas europeas que por Wall Street. Y a pesar de que está en máximos históricos por encima de los 7.000 puntos, en lo que va de año, el FTS 100 acumula una revalorización del 7,1%, por debajo del 21% del DAX alemán, el 18% del CAC 40 o incluso el 11,4% del Ibex 35. Por eso mismo, su potencial puede ser mucho mayor, pero los expertos tienen claro que todo dependerá, y mucho, de la actuación del Banco Central en un momento clave en la política económica y monetaria del país.

La pasada semana, George Osborne presentó su sexto presupuesto, tan sólo a siete semanas de las elecciones generales en Reino Unido. Tal y como recuerdan desde JP Morgan Asset Management en un reciente informe, Osborne se mostró orgulloso de la evolución económica del país. "Aparentemente, los inversores en renta variable comparten su postura. Parte de la evolución del FTSE responde a las medidas destinadas a respaldar a los productores de petróleo, pero las ventajas que prevé el presupuesto para los inversores no fueron de extraordinaria importancia", recuerdan desde la entidad.

Entre las novedades económicas clave, y que los inversores tendrán que tener muy en cuenta en los próximos meses, Osborne destacó un crecimiento para 2015 del 2,5%, frente al 2,4% esperado en diciembre. Según las autoridades, la inflación ascenderá en 2015 a un exiguo 0,2% de media. Y aquí entra el papel clave del Banco de Inglaterra, que se prepara desde hace tiempo para llevar a cabo la primera subida de tipos en años siguiendo los pasos de la Reserva Federal estadounidense.

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Sin embargo, no lo tendrá fácil. Por primera vez en su historia, el aumento anual en el IPC del Reino Unido se ha situado en un 0,0% en febrero, y los expertos no descartan la llegada de la deflación. Algo que, a pesar de ser positivo para el bolsillo de los consumidores, impediría la subida de tipos que desde hace meses pretenden algunos miembros del Banco de Inglaterra.

Diferencias en el presupuesto

El presupuesto de Osborne también incluye una rebaja del déficit presupuestario desde 97.500 millones de libras esterlinas de 2013/2014 hasta 39.400 millones de libras en 2016/2017, alcanzando un superávit de 5.200 millones de libras en 2018/2019.

Desde JP Morgan recuerdan además que "sorprendentemente, el endeudamiento público neto expresado como proporción del PIB disminuirá en 2015/2016, gracias en parte a la venta este año de 9.000 millones de libras en acciones de Lloyds". Así, se prevé que el endeudamiento caiga del 80,4% de 2014 al 71,6% en 2019/2020.

"Los mensajes fundamentales que alberga este presupuesto para los inversores son que la economía británica sigue evolucionando mejor que la mayoría de sus socios comerciales europeos y que todavía cuenta con un gobierno comprometido con reducir significativamente el gasto público como proporción del PIB durante los próximos años", explican desde JP Morgan AM.

Sin embargo, advierten que los inversores deben seguir de cerca la incertidumbre política que se cierne sobre el Reino Unido: "Puede que las próximas elecciones generales sean las más inciertas de la historia reciente", advierten, explicando que "el presupuesto pone de manifiesto las marcadas diferencias entre los diversos partidos con respecto a la política fiscal y su enfoque sobre el déficit presupuestario".

En el mismo sentido, aunque con matices, se manifiestan desde Goldman Sachs. "La probabilidad de que cualquier partido obtenga la mayoría absoluta en las Generales de mayo parece baja, pero nosotros creemos que los conservadores tienen más probabilidades de ganar más escaños y liderar el próximo Gobierno", afirma Kevin Daly, Economista Jefe de Goldman Sachs para Reino Unido.

Su impacto en la renta variable, incluso aún cuando se pudiera predecir con fiabilidad el resultado, tiene una "capa adicional de incertidumbre, sobre todo porque muchas de las empresas son muy internacionales (sólo el 20% de las ventas del Ftse 100 son nacionales) y, si por ejemplo, la libra cayera como reacción a los comicios (tal vez por el miedo a un Ejecutivo inestable), esto podría beneficiar al selectivo", explican. También podría retrasar la primera subida de tipos, si el Banco de Inglaterra cree que la incertidumbre es perjudicial para el crecimiento y, al menos temporalmente, "esto puede ser percibido como positivo para la Bolsa".

No está claro, indica este experto, que resultado sería "preferible: una coalición liderada por los laboristas podría significar mayor gasto, un déficit presupuestario mayor, y más regulación e impuestos para utilities y bancos. Por el contrario, una coalición capitaneada por los conservadores se ha comprometido a celebrar un referéndum sobre la pertenencia a la Unión Europea (UE) en 2018. Consulta que crearía incertidumbres y podría hacer subir la prima de riesgo de los activos británicos".

 

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