Etiopía está atrayendo a decenas de empresas dedicadas a la minería de bitcóin, que buscan operar lejos de las restricciones impuestas en países como China o Rusia. El país ofrece electricidad barata, un marco legal favorable y cada vez más inversiones extranjeras.
Desde finales de 2023, al menos 36 compañías han firmado acuerdos para operar en el país, según fuentes del sector. Diez de ellas ya se han instalado en el Parque Tecnológico de la Información de Adís Abeba, un centro estatal que se ha convertido en el núcleo del auge minero.
En el último año, diez de estas empresas han echado raíces en el Parque Tecnológico de la Información de Adís Abeba, un espacio que es propiedad del Estado. A pesar de que el comercio de criptomonedas está prohibido en Etiopía, en 2022 se introdujeron leyes que facilitan la minería de datos de alto rendimiento, algo crucial para producir bitcóin. Este nuevo marco legal ha incentivado la llegada de mineros desde rincones del mundo, con empresas de Estados Unidos, China y los Emiratos Árabes Unidos buscando sacar partido de estas ventajas.
El director del IT Park, Henok Ahmed, explica que la minería de bitcóin en Etiopía se percibe como una magnífica oportunidad para atraer inversión extranjera directa y facilitar la transferencia de tecnología. «Los países ven la minería de bitcóin como una oportunidad económica, un medio para la transferencia de tecnología y una vía potencial de inversión. En el caso de Etiopía, nuestro objetivo es atraer inversión extranjera directa, generar beneficios económicos y facilitar la transferencia de tecnología». En 2024, la empresa estatal Energía Eléctrica de Etiopía recaudó 55 millones de dólares de estas empresas y espera elevar esa cifra a 123 millones este año.
Henok Ahmed, director del IT Park, asegura que el país busca atraer inversión extranjera y promover la transferencia de tecnología a través de la minería. En 2024, la eléctrica estatal ya ha recaudado 55 millones de dólares del sector y prevé alcanzar los 123 millones antes de final de año.
