Colibid es una plataforma de subasta hipotecaria donde son los bancos y los brokers hipotecarios quienes pujan por el usuario, ofreciendo las mejores condiciones del mercado. ¿Cómo surgió esta idea y cuál es elemento de valor que aporta tanto a los usuarios como a los bancos?
La idea parte de nuestra propia necesidad. No hemos sido los únicos que han ido a solicitar una hipoteca a un banco y se han sentido como si estuvieran pidiendo un favor. Stefano, uno de mis socios fundadores y CEO de Colibid, fue el primero que vio que el proceso era sumamente injusto para los usuarios. Cuando nos planteó lo que tenía en mente todos lo vimos enseguida y, poco a poco, le fuimos dando forma a la idea y al servicio que hoy en día ofrecemos.
Nuestra misión es precisamente evitar que más gente se haya sentido como nosotros. Ofrecemos a nuestros usuarios la posibilidad de hacer que los bancos compitan entre ellos para ofrecerles las mejores condiciones hipotecarias, sin tener que desgastarse negociando o visitando oficinas bancarias.
¿En qué se diferencia de otras empresas que trabajan en el mismo campo?
Actualmente no hay nada parecido en el mercado. Otras empresas del sector se limitan a hacer ofertas genéricas (comparadores) o son brokers digitales que no te dan más que una o dos opciones. Pero mediante el sistema de subasta podemos ofrecer las que, objetivamente, son las mejores condiciones del mercado.
El usuario se registra en nuestra plataforma en solo cuatro minutos, en ese momento se inicia una subasta de tres días donde bancos y brokers podrán evaluar su perfil financiero y competir entre ellos para captarlo como cliente. ¿Cómo? Ofreciendo las mejores condiciones posibles para ese usuario. Al final de los tres días, este puede elegir quién ha sido el mejor postor que lo consigue como cliente, todo gratis, sin compromiso y sin tener que salir de casa.
¿Cuál es la presencia de las mujeres en el mundo de la subasta hipotecaria y cómo ha evolucionado a lo largo de los últimos años?
Al ser algo que no existía hasta que lo creamos hace un año, diría que comenzó siendo un mundo ya bastante integrador en ese tema. Lo cierto es que, al margen del concepto de subasta hipotecaria que nosotros mismos hemos creado, el sector financiero sigue teniendo una predominancia clara de hombres frente a mujeres. Igual que el mundo startup, del que también formamos parte.