“Mito de la libertad” fue como llamó el presidente Jair Bolsonaro a Elon Musk tras la visita relámpago que el empresario realizó el viernes (20) a Brasil. “Super emocionado” se dijo el visitante y reprodujo una foto tuiteada por el mandatario.
Tan concisa como esas menciones fue la comunicación del evento, que se anunció apenas unas horas antes y casi como un secreto. Se trataba de un encuentro empresario y la discreción tenía como fin evitar su politización.
Amazonia y escuelas
Es que Brasil tendrá elecciones presidenciales este año y los empresarios que invitaron a Musk temían que el evento fuera utilizado por Bolsonaro para nutrir la idea de apoyo a su candidatura, según se oyó en los bastidores de la reunión.
El anuncio concreto fue el de desarrollo de una operación de Starlink, la empresa de satélites de Musk, para conectar en red a 19.000 escuelas ubicadas en zonas rurales del país y para el monitoreo ambiental de la región de Amazonas.
La visita de Musk continúa las conversaciones que mantuvo en noviembre 2021 con funcionarios del Gobierno brasileño. En enero 2022, Anatel (la entidad reguladora de telecomunicaciones) autorizó a Starlink operar en territorio brasileño hasta 2027.