El mismo año en que se vino abajo su sociedad con Boeing y que la industria como un todo quedó paralizada por la pandemia, Embraer (empresa brasileña de aeronáutica) lanza Eve, una empresa para fabricar coches voladores, formalmente llamados eVTOL (sigla en inglés para “vehículos eléctricos de despegue y aterrizaje vertical”).
La firma, que fue incubada durante cuatro años en la aceleradora Embraer X, es el primer spin-off (escisión) de la fabricante y presenta un modelo de ecosistema que incluye el propio eVTOL, su certificación, una red de soporte y servicios y soluciones para la gestión del tráfico aéreo urbano, según explicó André Stein, su CEO.
Negocio aéreo
“La movilidad urbana aérea representa un nuevo segmento de negocios con grandes oportunidades”, dijo Francisco Gomes Neto, presidente de Embraer, quien afirmó también que Eve “está preparada para expandir las fronteras del transporte con aeronaves inteligentes, ambientalmente amigables y autónomas”.
Eve proviene de un área de innovación de Embraer que trabaja (ya desde 2017 y en sociedad con Uber) para encontrar soluciones en el aire a los problemas que el tránsito presenta en tierra en las grandes ciudades, donde millones de coches contaminan el ambiente y saturan las redes de transporte.
“Este lanzamiento es un avance importante en la comercialización de proyectos eVTOL de Embraer, respaldados por la capacidad de la compañía de proyectar, certificar y entregar aeronaves seguras y globalmente aceptadas”, comentó Eric Allison, líder de Uber Elevate (la división aérea de esa firma de transporte urbano).