"En el pasado, los inversores consiguieron grandes rentabilidades invirtiendo indiscriminadamente en los mercados emergentes mundiales, y ese maná ya se ha agotado", explican los expertos. En este escenario, la selección de países, sectores y valores es cada vez más importante.
Desde Fidelity defienden la importancia de estos mercados en la economía mundial, a pesar de que no estén muy representados en las carteras de los institucionales por usu menor porcentaje de free float ante una menor liquidez. Sin embargo, desde la gestora recuerdan que estas regiones representan el 50% del PIB mundial, sus empresas el 23% de la capitalización bursátil global y un peso del 13% en el índice MSCI AC World.
"Los inversores a largo plazo dispuestos a aceptar cierto grado de iliquidez a cambio de un mayor crecimiento económico y rentabilidades potenciales deberían plantearse enfoques más allá de los índices de referencia", explican.
A su juicio, el vínculo entre crecimiento económico y evolución bursátil no es directo, por lo que instan a tomar un enfoque más diversificiado de selección de valores basado en un análisis ascendente. "Los gestores con este enfoque buscarán invertir en negocios capaces de mantener rentabilidades superiores sobre sus activos, y que trasladen estas rentabilidades a sus accionistas a través de la revalorización del capital o los pagos de dividendos".
Ante los riesgos que suponen empresas consideradas estratégicas, como las energéticas, desde Fidelity aconsejan invertir en filiales emergentes de las multinacionales occidentales, que se benefician del crecimiento del consumo emergente y de las consolidadas estrategias de gobierno corporativo de sus matrices. "Otro enfoque útil es considerar valores con rentabilidades por dividendo atractivas", explican.