Los comienzos están rodeados de incertidumbre. Sea cual sea el ámbito cuesta pensar qué se quiere cuando no se sabe mucho más. Una vez eso se tiene claro, el resto de cosas se suceden con cierta naturalidad, pero aún resta responder a unas cuantas preguntas: el cómo, cuándo, dónde…
Por eso es tan difícil que un emprendedor comience acertar en sus comienzos. El proceso no ha sido diferente para la guipuzcoana June Arrieta, con la salvedad de que su éxito acaba revirtiendo en el resto de la sociedad y, sobre todo, en las personas que más lo necesitan.
Hace tres años, Arrieta se planteó emprender un proyecto, Zocco Handmade, con el objetivo de producir complementos de moda. El valor extra de esta empresa es que pretende ayudar a mujeres en riesgo de exclusión con empleo, formación y apoyo emocional.
Estos valores han sido suficientes como para que CaixaBank galardone a la fundadora de Zocco Handmade con el Premio a Mujer Profesional Autónoma, por haber creado un negocio propio de éxito y con una importante vertiente social. En la actualidad, 24 mujeres de tres países trabajan para producir estos complementos de moda.
Hasta ahora se han comercializado 8.600 productos con historia y dichos productos han servido para que los compradores y las creadoras hayan conectado hasta 600 veces. De hecho, esta conexión es una de las claves, ya que se pretende mostrar el proceso de creación y las personas involucradas, así como iniciar una conversación entre creador y comprador, promover el intercambio. «Hacer ver que no solo es un producto, sino que también tiene su propia historia», dice Zocco Handmade en su web.