Una de cada cuatro empresas creadas en España en los últimos cinco años ya no está operativa. El dato refleja la fragilidad del tejido empresarial reciente y el impacto de un entorno marcado por inflación, costes financieros y cambios en el consumo.
Entre 2020 y 2024 se constituyeron 506.192 sociedades en España. De ellas, 116.095 han dejado de operar, lo que equivale al 23% del total, según el «Estudio sobre Mortalidad de las empresas creadas en los últimos cinco años», elaborado por Informa D&B, filial de Cesce.
El informe pone el foco en una mortalidad empresarial significativa en los primeros años de vida, especialmente en compañías de menor tamaño.
Falta de información oficial
Del total de sociedades inactivas, el 67% no ha comunicado oficialmente las causas de su situación. Entre las posibles figuras administrativas se incluyen concurso de acreedores, baja de oficio, disolución, extinción o cierre de hoja registral por crédito incobrable.
Esta falta de información dificulta un análisis preciso de los factores que explican el cierre y limita la capacidad de anticipación de riesgos en el ecosistema empresarial.
