Los plazos de implantación de Verifactu se han retrasado un año. «Era originalmente 1 de enero de 2026 para empresas, 1 de julio de 2026 para autónomos. Ahora se ha movido todo a 2027», explica Álvaro García, experto de Cegid.
En concreto, las empresas deberán adaptarse el 1 de enero de 2027 y los autónomos el 1 de julio de 2027. No obstante, recordó que «Ese es el deadline pero tú lo puedes ir haciendo desde ya, que eso también es importante saberlo».
Sobre qué es exactamente Verifactu, García lo definió con claridad: «Es un sistema de envío de las facturas a la administración pública. La administración pública quiere asegurar que las facturas que circulan sean verificables».
Para ello, los requisitos recaen principalmente en los desarrolladores de software. «Si tienes un programa para hacer facturas, el propio programa es el que se tiene que encargar de meter todas estas nuevas cuestiones», asegura el experto.
El cambio será mayor para quienes siguen facturando en papel o en herramientas básicas. «Este es un poco el cambio radical que trae Verifactu», afirmó, aludiendo a la incorporación de códigos QR y nuevas limitaciones técnicas que impiden determinadas prácticas habituales.
