Con la subida de precios producida en los últimos dos años, muchos ahorradores se han visto penalizados por la baja rentabilidad de los depósitos bancarios. Desde 2020, España cuenta con una inflación acumulada del 12%, mientras que la Tasa Anual Equivalente (TAE) de los depósitos se situaba al 0,71%. Pese a que los bancos han empezado a mejorar la rentabilidad, todavía se sitúan lejos del 1,26% de media que se ofrecía en la eurozona al cierre de 2022.
Además, la banca europea ha trasladado la subida de tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE) de manera mucho más rápida que las entidades nacionales. De hecho, en julio, el plazo a un año era más rentable en España (0,035% frente al 0,01% en la eurozona). Ahora, en los países del euro es del 0,9%, mientras que en España la media es del 0,287%.
Si el ahorro conservador ha estado históricamente penalizado frente a los fondos de inversión, ahora la diferencia es aún más palpable por el aumento de la inflación. En este contexto, DIRIGENTES habla con Vicente Varo, CCO de Finect, que explica las razones por las que la banca nacional es más reacia a aumentar la rentabilidad de los depósitos.
¿Cuándo se puede esperar una subida de tipos en los depósitos bancarios?
De los grandes bancos españoles creo que no antes de mediados de año, porque no tienen grandes necesidades de capital y están rentabilizando la subida de tipos vendiendo otro tipo de productos, que les generan comisiones. En los de menor tamaño, ya estamos empezando a ver cierto movimiento, que irá en aumento, y en Europa ya se pueden encontrar ofertas por encima del 3% en depósitos de bancos medianos y pequeños especializados y fintechs.
¿A qué se debe la diferencia en la rentabilidad media que se ofrece en España con el resto de Europa, donde es superior?
La gran banca española, a diferencia de lo que habíamos visto en otros periodos, está ahora mismo muy bien capitalizada. No tienen esa necesidad de captar depósitos para fortalecer balances y, por lo tanto, prefieren dilatar el máximo la subida de los intereses en los depósitos, que al final es un coste para la entidad. Además, están aprovechando esa subida de tipos vendiendo fondos de inversión de deuda a vencimiento, con los que ingresan comisiones que van a la cuenta de resultados. Y el lanzamiento de depósitos canibalizaría parte de estos ingresos. Ahora mismo, tienen muy pocos incentivos para empezar a subir con fuerza la remuneración, hasta que una de las grandes se decida y reviva la tradicional guerra de depósitos de épocas con tipos de interés crecientes.