En muchas ocasiones se descuida o se omite la planificación fiscal, ya que tendemos a pensar que siempre se pagan los mismos impuestos. Pero tal y como explica Lina Guerra, directora de planificación patrimonial y fiscal en Tressis, hacer este ejercicio puede suponernos un importante ahorro.
¿Cuánto de importante es hacer una planificación fiscal?
Cuando de impuestos hablamos es fundamental hablar de planificación. La planificación a nivel fiscal busca que el contribuyente, a través del conocimiento de su situación patrimonial, minimice o difiera, en la medida de lo posible, su carga tributaria a través de medios lícitos. Cualquier decisión por nimia que pueda parecernos puede acarrear el pago de una serie de impuestos con los que no se contaban. Por ejemplo, cuando hablamos de hacer una donación, el contribuyente solo calcula el impuesto sobre sucesiones y donaciones, pero dicha operación también puede generar el pago de IRPF y del pago del impuesto de incremento de valor de los terrenos de naturaleza urbana (IIVTNU).
¿Cómo y cuándo se debe hacer?
Las consecuencias fiscales que la realización de una operación puede acarrear deben medirse por el contribuyente antes de adoptar una determinada decisión. Debe consultarse con el asesor fiscal la mejor manera de realizar la misma de cara a minimizar, en la medida de lo posible, su coste fiscal.