¿Cómo valora la última ola de pánico vendedor en los mercados bursátiles?
Sin duda China va a marcar el año 2016, pero creemos que lo sucedido la pasada semana es una sobrerreacción del mercado. Puro pánico irracional al ver la suspensión de las cotizaciones en el país, que se ha extendido al mercado europeo, en el que falta convicción y dinero de fondo con unos inversores que, a principios de año, están cerrando posiciones. Las perlas geopolíticas como el ensayo nuclear en Corea del Norte o la tensión entre Arabia e Irán también han sido elementos que han echado a los compradores del mercado, manteniéndolos a la expectativa.
Entonces, ¿no está justificada esta sobrerreacción?
Existe el temor a una desaceleración económica en China, pero esta desaceleración viene ya de hace años, no está empeorando. Los inversores también se mantienen alerta sobre el yuan, pero realmente, el movimiento de la divisa ha sido menor (una depreciación del yuan del 1,5% respecto al dólar). En la práctica, China ha cambiado la forma en la que gestiona su divisa, de forma que su competitividad no resulte tan erosionada como en el último año. Así, el efecto de distorsión sobre la economía mundial es marginal en este sentido.
Nuestros analistas nos comentan que las reformas estructurales están siendo muy importantes, con la racionalización del sector público, incentivos para desarrollar la nueva economía y un modelo económico basado en el consumo y el sector servicios, más que en la industria y la construcción. China tiene una probabilidad baja de aterrizaje brusco, y su canal de contagio hacia el resto del mundo viene dado por su impacto en el precio de las materias primas.