Endesa indica que la inestabilidad geopolítica ha llevado a un aumento de los precios de las materias primas, sumado a la alta volatilidad de los precios eléctricos diarios, que han alcanzado un promedio de 85 euros/MWh, un 90% más que el año anterior. Esto plantea «nuevos retos» en términos de seguridad del suministro y estabilidad del sistema en España.
La demanda de energía en la España peninsular ha crecido un 2,5% interanual, junto con un aumento sin precedentes en las solicitudes de nueva demanda industrial, lo que refuerza la urgencia de mejorar la retribución y el marco regulatorio para fomentar la inversión en la red de distribución, según Endesa.
Tras el apagón que afectó a España y Portugal, Endesa destaca la necesidad de aumentar la tasa de retribución de las inversiones en la red de distribución. Además, la compañía aboga por un «mix» eléctrico renovable y competitivo, así como por la actualización de la regulación para el uso de la red, evitando la especulación con las solicitudes de conexión.
José Bogas, CEO de Endesa ha afirmado que garantizar la seguridad del suministro y la competitividad del sistema eléctrico es clave. «Es imprescindible contar con una red sólida y resiliente, lo que requiere inversiones significativas, además de una remuneración justa». También señala la necesidad de un «mix» de generación diversificado y competitivo, así como una revisión de la fiscalidad de la energía nuclear para garantizar su viabilidad a futuro.
Durante el trimestre, Endesa ha elevado su capacidad instalada a 22.072 MW, lo que implica un aumento de casi el 3%, mientras que su capacidad renovable ha llegado a 10.754 MW, un 6,1% más. Sin embargo, la producción renovable ha disminuido un 6,8%, representando el 29,3% del total. Las ventas netas de electricidad y gas han mostrado variaciones menores, mientras que los puntos de recarga han crecido hasta 23.054.
