Endesa ha culminado la primera mitad del año 2022 reconfirmando los principales objetivos financieros para el ejercicio: 4.100 millones de ebitda (resultado bruto de explotación) y 1.800 millones de resultado ordinario neto. Todo ello en un contexto de mercado adverso motivado por el estallido de la guerra en Ucrania y el repunte de precios de las materias primas energéticas, singularmente el gas, que en promedio ha sido un 305% más caro en el primer semestre del año respecto al mismo periodo de 2021. Como consecuencia, el coste medio de la electricidad en el mercado mayorista ibérico ha crecido un 252%, hasta 206 euros. Un nivel que sitúa a España y Portugal en el entorno del resto de principales países europeos como Alemania (186 euros), Francia (229 euros), Italia (249 euro) o Reino Unido (210 euros).
En cuanto al comportamiento de las principales magnitudes económicas, la empresa ha obtenido un ebitda (beneficio bruto de explotación) de 1.950 millones, un 4% superior al del primer semestre del año anterior en términos comparables. Ello excluyendo el impacto positivo extraordinario derivado de la venta del 51% del negocio de movilidad eléctrica a su matriz, Enel, en abril pasado. Teniéndolo en cuenta, el ebitda asciende un 17%.
En cuanto al beneficio neto ordinario que es el que sirve de base para el reparto del dividendo, disminuye un 12% respecto al año anterior, hasta 734 millones. Una cifra que descuenta el impacto neto extraordinario de esa operación de venta del negocio de movilidad eléctrica por valor de 182 millones. El beneficio neto consolidado, que sí la incluye, crece un 10%.
En cuanto a la senda de descarbonización, Endesa ha situado la producción libre de emisiones de CO2 en el semestre en el 78% del total, impactada por la menor producción hidroeléctrica en un contexto de fuerte sequía que, junto con la reducción de producción con cogeneración y el aumento de la exportación desde la entrada en vigor del tope al gas, ha favorecido el alza de la producción con centrales de ciclo combinado. La capacidad de producción instalada en fuentes renovables supone ya el 70% del total, frente al 64% del primer semestre de 2021.
La compañía progresa en paralelo en la promoción de su portfolio de renovables, tecnologías que suman ya 8.400 MW (un 9% más que a cierre del primer semestre de 2021), sobre un parque generador total de 16.900 MW en la península ibérica. La cartera de proyectos renovables asciende a 77.000 MW, de los que alrededor de 9.000 MW tienen punto de acceso y conexión a la red concedido. Actualmente está construyendo plantas solares y eólicas que suman 1.900 MW, lo que da confianza en el cumplimiento de los objetivos de puesta en marcha de nueva potencia limpia para 2022 ya que ese volumen en construcción representa el 90% del objetivo anual -y el 70% de la meta de conexión de nueva potencia limpia para 2023-. Junto a ello, Endesa tiene una cartera de proyectos de almacenamiento de 18.000 MW.
Positiva senda comercial
En cuanto a la evolución del mercado de comercialización de electricidad, Endesa ha consolidado el crecimiento en su cartera de clientes libres tanto domésticos como empresariales que viene registrando desde finales de 2021. En concreto, la compañía ha ganado un millón de clientes en el mercado liberalizado hasta alcanzar la cifra de 6,6 millones, de los que cien mil son nuevas empresas clientes. Ello ha elevado un 1% el volumen de electricidad destinada a esta cartera libre, hasta 37,7 teravatios hora en el semestre. Por su parte, los clientes acogidos a la tarifa regulada suman 3,9 millones.