Endesa ha presentado hoy los resultados del año 2021. Un ejercicio condicionado por las turbulencias en los mercados gasísticos internacionales que han generado precios eléctricos récord en Europa y, también, por los relevantes desarrollos regulatorios a escala nacional y europea. En esta compleja coyuntura, la compañía ha sido capaz de batir sus previsiones de cierre de año anunciadas al mercado en el Capital Markets Day del pasado noviembre. Al mismo tiempo, los avances en la descarbonización de su mix energético -cierre de la central de Litoral y conexión de 626 MW de nueva potencia solar y eólica- permiten avanzar hacia la meta del cierre total del negocio de carbón en toda España en 2027.
En cuanto al desempeño económico, Endesa ha logrado un beneficio ordinario neto de 1.902 millones, un 11% inferior al de 2020. Pero, al mismo tiempo, un 12% superior a la estimación de 1.700 millones comunicada en noviembre. Gracias a ello, el dividendo a repartir a los accionistas superará las estimaciones en un 11%, hasta situarse en 1,44 euros por acción. Endesa abonará el 80% de su beneficio ordinario neto de 2021 a sus accionistas, porcentaje que se situará en el 70% sobre los beneficios de 2022, 2023 y 2024 para adecuarlo a la inversión bruta prevista para los próximos años: 7.500 millones entre 2022 y 2024, y una estimación de 31.000 millones en total hasta el año 2030.
El beneficio neto atribuido a la sociedad dominante, que tiene en cuenta los impactos extraordinarios del ejercicio, crece el 3% hasta 1.435 millones. Un alza que se logra pese a contabilizarse un deterioro de los activos de generación eléctrica en los territorios no peninsulares (Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla) de 652 millones. Este deterioro está relacionado con la situación actual de los mercados de materias primas y los costes que se prevén recuperar en la regulación por estos conceptos, así como con los cambios contemplados en la estructura de generación futura y sus efectos en la generación térmica actual. Se suma a los deterioros en el negocio no peninsular ya contabilizados en 2019 y 2020 por 404 y 338 millones, respectivamente.
En cuanto al ebitda (beneficio bruto de explotación), crece el 6% respecto a 2020 y se sitúa en 4.278 millones. Una cifra que es un 7% superior a la estimación de cierre de año anunciada al mercado. Este crecimiento su sustenta en dos pilares: primero, la contabilización de ingresos extraordinarios de 300 millones derivados de la anulación judicial del canon hidráulico 2013-2020 y de otros 186 millones por la recuperación de los costes de CO2 del año 2006 igualmente por sentencia judicial; y, segundo, en esfuerzos de gestión en los distintos negocios para tratar de paliar el impacto de la citada subida excepcional de los precios del gas.
El 64% del ebitda se obtiene de actividades alineadas de acuerdo con el Reglamento de la Taxonomía de la UE. Además, la empresa desglosa por primera vez en estos resultados de 2021 la evolución del ebitda por líneas de negocio: redes, clientes, renovables y generación convencional. El impacto del desafiante contexto de mercado se deja notar fundamentalmente en este último segmento, mientras que son destacables las alzas en EBITDA registradas en renovables (91% más por las citadas resoluciones judiciales sobre canon hidráulico y CO2) y clientes (un 9% más), mientras que redes retrocede un 3% en línea con las expectativas por la menor remuneración regulada.