La actualización del plan estratégico de Endesa presentada este miércoles muestra que la energética prevé elevar su beneficio una media anual del 6 % en el periodo 2017-2020, en el que prevé acumular un beneficio neto de 5.900 millones de euros
Además, la compañía que preside Borja Prado volverá a destinar esas ganancias al pago de dividendos como lleva haciendo en los dos últimos ejercicios. De este modo, su dividendo alcanzará este año un mínimo de 1,32 euros brutos por acción y en 2018, de 1,33.
En el nuevo plan, presentado un día después de que su matriz, la italiana Enel, hiciese lo propio, también se contempla un crecimiento del 4 % anual del resultado bruto de explotación (Ebitda). Sin embargo, sus objetivos para 2018 y 2019 han sido revisados a la baja atendiendo a las «nuevas condiciones del mercado».
El plan actualizado augura que el Ebitda alcanzará los 3.400 millones de euros en 2018, 3.500 millones en 2019 y 3.700 millones en 2020, frente a las previsiones anteriores que estimaban un ebitda de 3.500 millones en 2018 y 3.700 millones en 2019.
Pese a esta corrección a la baja del Ebitda, la actualización del plan estratégico de Endesa es más optimista respecto a las inversiones, ya que prevé que se eleven a 5.000 millones de euros hasta 2020, lo que supone 300 millones más que en el plan antiguo. De ese total, 2.000 millones se destinarán a redes y 1.200 millones a procesos de digitalización.