El primer mes del año tiene una dudosa reputación. La vuelta a la rutina después de uno de los festivos más celebrados e intentar cumplir una lista de propósitos con las expectativas demasiado altas, lo convierte en un mes casi temido. Pero, ¿por qué en este 2023 lo es incluso más?
Al español le gusta celebrar y si ello conlleva pedir créditos personales para no perderse un festejo, que así sea. Muestra de ello es el último estudio publicado por Intrum, el Informe Europeo de Pagos de Consumidores, donde deja constancia de que España es el sexto país de la Unión Europea con más previsión de endeudarse en Navidad.
La seducción de los préstamos rápidos
Las preferencias de cada uno son inexpugnables y el más que recurrente “pague cómodamente” se ha convertido en un tentador método de financiación que no siempre resulta tan beneficioso. Una inyección económica que, de no saber gestionarla correctamente, consigue arrastrar deudas que se convierten en verdaderos lastres.
Desde grandes almacenes hasta préstamos online que se consiguen con un solo click. No cabe duda que es una manera accesible de obtener una ayuda extra en momento determinado. Pero, ¿son estos créditos una buena solución? En la justa medida, sí. El problema viene cuando se recurre a ellos frecuentemente olvidando los altos intereses que acarrean si no se cumple con lo estipulado en el contrato.
Sobreendeudarse, más si es para gastos omisibles, es una de las principales advertencias que los expertos en economía suelen dar. Pedir un préstamo para hacer un regalo o alargar la lista de planes de ocio es un error que se debe evitar a toda costa. No consiste en dar carpetazo a la Navidad y todos los gastos que ello conlleva, sino a identificar cuáles son las prioridades y los pagos imposibles de cancelar. Si la decisión es firme en cuanto a solicitar un préstamo rápido, se considera crucial evaluar detenidamente los créditos de las diferentes entidades a valorar y, al menos, considerar tres ofertas antes de tomar la decisión final. Los tipos de interés pueden oscilar mucho entre el catálogo.