Los mercados comenzaban el día "digiriendo" la noticia de que el Banco Central Europeo (BCE) dejaba de aceptar la deuda griega como colateral y lo acaban con la autoridad monetaria dispuesta a facilitar a Atenas hasta 60.000 millones de euros en préstamos de emergencia. Así, las pérdidas de calado iniciales se han ido reduciendo, y el cierre es mixto en Europa, pues aunque la Bolsa alemana cae levemente, la francesa ha conseguido finalizar el día con subidas. Incluso la "desbandada" inicial de los inversores de Grecia se ha reducido: de hundirse un 7% pasa a finalizar la jornada con descensos del 3%.
Y es que la Comisión Europea (CE) ha revisado al alza sus previsiones para la Eurozona y espara que la región crezca este 2015 un 1,3%, dos décimas más de lo que estimaba en noviembre del año pasado. Es más, Bruselas cree que España liderará la recuperación económica y apunta a una mejora del PIB del 2,3% (seis décimas por encima de sus anteriores cálculos). Con todo, el organismo considera que la inflación seguirá presionada a la baja (estima que será del -0,1%) y el desempleo muy elevado (11,2%).
Por otra parte, el banco central de Dinamarca ha rebajado el tipo de depósito hasta -0,75 puntos, lo que supone un recorte de 0,25 puntos, para proteger su divisa frente al euro ante las recientes intervenciones en el mercado. Se trata de la cuarta reducción en el último mes. La moneda única se ha recuperado, tras marcar un mínimo de 1,1315 durante la madrugada, y ahora cotiza ya en los 1,14. También se ha girado al alza al crudo, y con fuerza, y ya tenemos al Brent por encima de los 55 dólares.
El "freno" del BCE y la falta de acuerdo entre Varoufakis y Schäuble
El BCE había "aceptado" una "dispensa" sobre los bonos helenos, para que su deuda, que se encuentran por debajo del "grado de inversión" (bono basura) necesario, fuera aceptada a cambio de financiación "barata". Esto permitía a Atenas seguir emitiendo papel ya que los bonistas podrían descontarla en el BCE. Ahora, el organismo capitaneado por Mario Draghi ha retirado esta "dispensa" ante las dudas de que el programa del nuevo Gobierno de Alexis Tsipras impida llegar a "buen puerto" el actual plan de rescate del país.