¿Con qué objetivo nace Vermut App?
Vermut nació con la misión de combatir la soledad no deseada entre los adultos mayores, facilitando conexiones significativas y enriqueciendo sus vidas sociales a través de la tecnología. Queremos mostrar que la vida después de los 55 años puede ser vibrante y llena de nuevas experiencias.
¿En qué mercados opera? ¿A qué responde esa elección?
Actualmente, operamos principalmente en España, aunque hemos comenzado a expandirnos en mercados seleccionados como Florida en los Estados Unidos, dada su alta población de jubilados. Esta elección responde a la necesidad de adaptar nuestra oferta a comunidades con una gran proporción de adultos mayores, buscando impactar donde podemos hacer la mayor diferencia.
¿Qué evolución ha experimentado durante su trayectoria?
Desde su lanzamiento, Vermut ha evolucionado de ser una simple plataforma de conexión a un ecosistema completo que ofrece desde actividades de todo tipo hasta la oportunidades de los usuarios de crear sus propias quedadas. Hemos incrementado considerablemente nuestra base de usuarios y hemos expandido nuestras funciones y servicios para mejorar continuamente la experiencia del usuario.
¿Considera que se trata de un sector en crecimiento?
Absolutamente, es un sector en crecimiento. La población mundial de adultos mayores ya es más de un tercio de la población en muchos de los países desarrollados, y la demanda de soluciones tecnológicas que atiendan sus necesidades específicas crece a la par. La longevidad es uno de los mayores logros que hemos conseguido como sociedad, ahora hay que saber aprovecharla. La tecnología tiene el potencial de empoderar al colectivo de adultos mayores mejorando su salud física y mental en el proceso.
¿Qué diferencia a Vermut App de la competencia?
Lo que nos diferencia es que escuchamos al nuevo adulto mayor sin sesgos. Nos centramos en las necesidades de un adulto mayor que tiene un smartphone, que tiene vitalidad y quiere vivir la vida al máximo. Empoderamos a esas personas con tecnología cuando lo que vemos en los últimos años es que solo se desarrollan productos y servicios para un adulto mayor dependiente y pasivo.
