La tecnología forma parte de su ADN. Fueron la primera empresa en conceder un préstamo online. ¿Cuáles han sido los avances más importantes que ha experimentado la banca en los últimos años?
Cetelem comenzó su actividad en España en 1988 y ha sido pionero en muchas cosas: en créditos online, en el uso de la telemática -web y los móviles en su momento- aplicada al negocio o en el comercio electrónico. Y seguimos creciendo de la mano de las necesidades de la sociedad y, sobre todo, de nuestros socios. Son ellos quienes nos han demandado pasar a APIs desde hace ya casi una década, o incluir la firma digital, incluso en mercados más tradicionales como el automóvil.
Hoy en día, con el lanzamiento de la banca digital, ofrecemos el único servicio BaaS (Banking as a service) en el mercado español, un sistema que permite a una empresa lanzar, con nuestro apoyo, una banca digital plenamente operativa en un par de meses. Sin duda, el reto constante al que nos someten nuestros socios comerciales hace que la me jora continua sea parte intrínseca de nuestro modelo de negocio.
¿En qué medida estas nuevas tendencias impactan de forma positiva en la experiencia de usuario?
La sociedad se mueve muy deprisa y vivimos en la cultura de lo inmediato. Los servicios, incluidos los financieros, no pueden ser una excepción. Tenemos que navegar entre el equilibrio normativo que ofrece una flexibilidad limitada, los requerimientos del cliente y, por último, la seguridad y privacidad, que hoy son un factor capital de la actividad empresarial. Más, si cabe, en sectores tan delicados como el bancario. La clave es la misma de siempre: escuchar a nuestros clientes para construir aquello que responde a sus necesidades lo más fielmente posible. En el caso de la banca digital es lo que hemos hecho. El proyecto nace de las necesidades que nuestros socios nos transmitían hace años para poder disponer de un abanico más amplio de servicios financieros.
¿Cree que la brecha digital sigue siendo una realidad para los usuarios de la banca española?
No cabe duda de que la brecha digital existe, particularmente hablando de personas de cierta edad. Pero no son los únicos, sino que también hay que considerar la cuestión social. Muchos niños han tenido dificultades durante la pandemia por no tener un dispositivo adecuado que les permitiera atender bien a las clases a distancia.
La tecnología se desarrolla a una gran velocidad y puede dejar a mucha gente en el camino. Los clientes de Cetelem son muy diversos y, por supuesto, tenemos personas que tienen dificultades con la tecnología. Por eso nosotros no hemos eliminado las plataformas telefónicas que tenemos en Valladolid, Alcalá de Henares, Sevilla y Málaga, donde atendemos a todos nuestros clientes, ya sean corporativos o clientes particulares. Avanzar sin los clientes que han confiado en nosotros, durante ya 35 años, no forma parte de nuestra cultura corporativa.
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