Con la celebración del Protech Expo como telón de fondo, DIRIGENTES entrevista a Jeroen Merchiers, experto en proptech, fundador y CEO de la startup Zazume para analizar la implantación de la tecnología en la industria inmobiliaria. En su opinión, aunque el alquiler vacacional representa la avanzadilla del sector, la mayor parte de los procesos utilizan una gestión poco evolucionada. Una razón por la que reivindica el uso de las herramientas tecnológicas para revolucionar el real estate.
El pasado mes de mayo se celebró el Proptech Expo en el Salón Internacional del Inmobiliario (SIMA). ¿Qué ha significado para esta industria la celebración de este evento?
El ecosistema proptech en España necesitaba una cita como esta para avanzar al ritmo al que lo están haciendo otros mercados europeos y en la que el inmobiliario más tradicional pudiera tener la oportunidad de conocer de primera mano soluciones tecnológicas e interactuar con todo lo que estas pueden ofrecer para optimizar y rentabilizar sus activos. Dado el éxito arrollador de esta primera edición, que también ha contado con un ciclo de mesas redondas en las que hemos podido debatir sobre las tendencias más vanguardistas, es indudable que ha supuesto un fantástico pistoletazo de salida. Una cita a la altura de los mejores encuentros del inmobiliario en Europa, básico para que el sector más tradicional pueda avanzar. De hecho, ya se han invertido más de 690 millones de euros en empresas proptech españolas en el último año, multiplicando por cincuenta lo conseguido en 2020. Por algo será.
¿Cuál es el grado de madurez del proptech en España?
En los últimos 10 años hemos visto que el alquiler vacacional se ha digitalizado completamente, impulsado por plataformas como Airbnb. Con tres clics reservas un alojamiento al otro lado del mundo, transfieres miles de euros y te quedas en una casa de un propietario que no habla el mismo idioma. Mientras tanto, el sector inmobiliario, y en especial el alquiler residencial, todavía se encuentra en un proceso largo, caro y no digitalizado, incluso en los mercados más maduros como Madrid y Barcelona.
La mayor parte de los procesos continúan gestionándose de manera muy anticuada. Hay mucho camino por recorrer y mucho terreno para que las empresas proptech crezcan y ayuden a revolucionar el real estate. Por eso, a pesar de ser un sector relativamente nuevo, las proptech son una inversión a largo plazo en un futuro impulsado por la tecnología, en el que el big data y la inteligencia artificial juegan un papel fundamental.
¿Qué ocurre con aquellas empresas que deciden no adaptarse?
Aquellas inmobiliarias o pequeños propietarios que no se adapten a lo que el proptech puede ofrecer no podrán subirse al tren y desaparecerán o serán absorbidas por otras que sí lo hayan hecho. Esto supone un riesgo innecesario, ya que las nuevas tecnologías optimizan todos los procesos: desde la compra, el alquiler, la gestión de todos los activos de forma ágil e intuitiva por una sola persona, hasta permitir un cambio y mejora de la calidad de vida del inquilino adaptado a las nuevas tendencias.