Desde 2016, Ramon Martin lidera Ricoh como consejero delegado en España y Portugal, pero fue en 1999 cuando comenzó su exitoso camino en la compañía. En la actualidad, dirige una plantilla de 2.200 empleados mediante una innovadora visión de futuro con la que impulsa la transformación del negocio a través de dos vías. Por una parte, una inteligente estrategia de adquisiciones para responder a las necesidades de los clientes y, por otro lado, una hoja de ruta para avanzar en el negocio core de la impresión a los servicios digitales. Todo ello ha convertido a Ricoh España y Portugal en una empresa sólida, solvente y un referente a seguir en EMEA y Global.
La sucesión de acontecimientos sociopolíticos de los últimos años ha implicado un cambio en las reglas del juego en la empresa. ¿Cuáles han sido los verdaderos detonantes para esta revolución digital?
La última fase de la revolución digital, que se inició con la aparición del iPhone en 2007, está dando paso a una nueva fase del escalón de productividad sobre la base de los desarrollos en inteligencia artificial de la última década. Mientras la fase anterior dio pie a la creación y migración de servicios a la nube, profesionalización de la interacción con clientes y ciudadanos mediante comercio electrónico y portales, generalización de los documentos digitales e interacción por videoconferencia (con la pandemia como gran detonante), la nueva fase se está caracterizando por un redescubrimiento de oportunidades de productividad mediante la automatización.
Disponer de tecnologías actualizadas y contar con una dirección estratégica en el ámbito digital ha sido clave para la adaptación y competitividad de muchos negocios, pero también ha contribuido la proliferación de nuevas ideas de negocio nativas digitales, startups, laboratorios de innovación, que han supuesto una aceleración de la competencia en prácticamente todos los sectores.
¿Se encuentra el productivo empresarial con una base lo suficientemente sólida, a nivel digital, como para impulsar el crecimiento en la empresa y optimizar las operaciones?
El primer Índice de Madurez Digital en España realizado por Íncipy de 2017 arrojaba cifras preocupantes: la mitad del tejido empresarial no tenía una hoja de ruta que guiara su transformación. Para bien y para mal, la pandemia aceleró el proceso de digitalización. Un proceso que gira en torno a tres factores que toda organización y empresa debe analizar: personas, cultura y negocio; y sus resultados dependen de varios indicadores: estrategia, liderazgo, capacidad organizativa y tecnológica, productividad… Todas las organizaciones, independientemente del tamaño, pueden evaluar sus esfuerzos en digitalización midiendo la evolución de estos factores.
Hoy en día ya son más comunes los Planes de Transformación Digital que figuran en la agenda de Consejos de Administración y Comités de Dirección pero las empresas españolas seguimos siendo lentas, en general, en la adaptación al cambio y prudentes en la inversión, mientras vemos otros países con mucha mayor adopción de tecnologías digitales.
Ramon Martin, consejero delegado de España y Portugal de Ricoh