En Cesce afrontan 2023 con prudencia, pero también con optimismo. En una charla con DIRIGENTES, Ricardo Santamaría, director de Riesgo País y Gestión de Deuda de la compañía, analiza el papel de la sostenibilidad en el desarrollo de negocio, reafirma su compromiso con la lucha contra el cambio climático y confía en que este nuevo año “será un buen ejercicio para el sector asegurador en general y para Cesce en particular”.
¿A qué desafíos se enfrenta el sector asegurador en 2023?
Como no podía ser menos, 2023 se presenta como un año de grandes retos, pero también plagado de incertidumbres. La mayoría de las previsiones indican que el comienzo del ejercicio será complicado y que iniciaremos también el año arrastrando el grueso de las incertidumbres y preocupaciones que hemos venido soportando todo 2022 y que giran en torno a la guerra de Ucrania. Este escenario gris marcará la actividad de la mayoría de los sectores, pero muchos confiamos en que la segunda mitad del año sea distinta y que el crecimiento se revitalice, con especial referencia a España.
Este contexto de incertidumbre es especialmente desafiante para el sector asegurador, y muy especialmente para los que cubrimos riesgos de crédito y de caución. Nuestro sector debe jugar su papel clave y aportar un marco de seguridad y confianza a los actores del mercado, contribuyendo al desarrollo de su actividad. El éxito de nuestros clientes será nuestro éxito también. En este sentido, en Cesce confiamos que 2023 será un buen ejercicio para el sector asegurador en general y para Cesce en particular. Será, en cualquier caso, un año que seguirá marcado indudablemente por la geopolítica internacional, los desafíos energéticos y los acontecimientos políticos relevantes.
En este escenario internacional, no podemos olvidarnos, además, de aquellos problemas que nos acechan más de cerca. A este respecto, la deuda empresarial, especialmente elevada en todo el mundo y también en España, provoca un aumento del riesgo de impago comercial que, ya viene creciendo y prevemos que seguirá haciéndolo, poco a poco, a lo largo de 2023.
Cesce viene advirtiendo sobre la trascendencia de las 4 D’s: desglobalización, descarbonización, digitalización y demografía. ¿Cómo pueden afectar cada uno de estos elementos al crecimiento y desarrollo del sector asegurador en España?
Hablamos de las 4 D’s con insistencia en nuestro departamento de Riesgo País porque son los 4 drivers estructurales que van a condicionar la evolución económica internacional a medio plazo. Está de moda hablar de desglobalización. Nosotros creemos que no se va a producir una involución de la globalización, pero muy resumidamente sí pensamos en una probable reorganización y acortamiento de las cadenas de suministro en sectores estratégicos y esto se va a traducir en un aumento de algunos costes y precios. En lo relativo a la transición hacia la descarbonización de la economía y la sustitución por energías limpias, sabemos que estamos ante un proceso imparable, por cuestiones medioambientales y también por razones geopolíticas y estratégicas. Ahora bien, nadie ha dicho que ese proceso no vaya a tener también un coste y que este último no se termine trasladando a los precios.