Ericsson cerró 2025 con un beneficio neto de 28.700 millones de coronas suecas, equivalentes a 2.706 millones de euros, frente a los 400 millones de coronas obtenidos en 2024.
La mejora se produce tras dos ejercicios marcados por ajustes contables y deterioros de activos, especialmente vinculados a la adquisición de Vonage. Pese al avance del resultado, las ventas volvieron a caer un 5% en el conjunto del ejercicio.
Los ingresos anuales ascendieron a 236.700 millones de coronas, unos 22.316 millones de euros, confirmando una tendencia descendente en la facturación que se mantiene desde ejercicios anteriores.
Recuperación operativa
El beneficio neto de explotación, ebit, se multiplicó por nueve hasta 38.600 millones de coronas, equivalentes a 3.639 millones de euros, reflejando una mejora significativa de la rentabilidad operativa de la empresa sueca.
En el cuarto trimestre, Ericsson obtuvo un beneficio neto de 8.600 millones de coronas, unos 811 millones de euros, lo que supone un avance interanual del 76% en un periodo clave para los mercados.
