The Officer.- ¿Ha cambiado la manera de trabajar?
Ángel Sáenz de Cenzano.- Son muchos los cambios que estamos viendo en el mercado laboral que reflejan una transformación profunda en cómo trabajamos y nos relacionamos con el trabajo. La acelerada digitalización -que ha hecho posible el trabajo remoto y los modelos híbridos- la automatización y la inteligencia artificial (IA) están redefiniendo los roles y tareas dentro de las empresas, lo que nos lleva a repensar constantemente qué significa «trabajar» en este nuevo contexto.
Todo ello nos ha llevado a cuestionarnos cómo, cuándo y dónde trabajamos, y a poner en primer plano los aspectos más importantes para los profesionales, como el rango salarial (36%), un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal (28%), nuevas oportunidades de crecimiento (19%) o el deseo de trabajar con gente nueva (14%), tal y como reflejan nuestros datos. Sin embargo, también han surgido otras preocupaciones clave, como la estabilidad laboral, el bienestar emocional y la salud mental, que se han vuelto fundamentales en un entorno cada vez más incierto. Los trabajadores ya no solo buscan un empleo, sino una relación basada en la confianza, el respeto y el apoyo mutuo.
Ante esta realidad, las empresas se ven obligadas a redefinir sus estrategias, adaptarse rápidamente y ofrecer condiciones laborales más atractivas para así atraer y retener al talento cualificado y con potencial. Así que creo que la verdadera lección que estamos aprendiendo es que es necesario que las empresas escuchen más a fondo a sus empleados, que comprendan sus necesidades y aspiraciones, y que, a través de una comunicación clara, construyan entornos laborales que fomenten tanto la productividad como el bienestar personal.
TOFF.- ¿Qué importancia se le da ahora a la contratación por habilidades?
AS.- Las empresas recurren cada vez más a un enfoque de contratación basado en habilidades y no tanto en la formación y experiencia de los candidatos. El 50% de los reclutadores ya utilizan explícitamente esta información para cubrir sus vacantes, lo que subraya la creciente importancia de contar con habilidades que aporten valor a una compañía a distintos niveles: dentro del equipo, de forma transversal según las necesidades de la misma y en el propio rol que ocupa el trabajador.


