Más de 35.000 millones de euros. Es el valor de mercado que la gran banca cotizada en el Ibex 35 ha perdido en lo que va de año, con todas las entidades en números rojos en el acumulado. Ahora que se anticipa una nueva ola de fusiones bancarias, ¿es momento para entrar en el sector?
El Banco Central Europeo (BCE) lo dejaba claro recientemente. Hay demasiados bancos en Europa y las fusiones son la única salida a la difícil situación por la que atraviesan las entidades del sector, frente al aumento de los costes regulatorios, los tipos de interés en mínimos y la irrupción de la competencia de las Fintech. Los movimientos que se preparan entre Bankia y BMN apuntan en este sentido. Sin embargo, hay voces que alertan que esta salida no será la ‘panacea’. En un reciente informe, los analistas de Moody’s ya recordaban que "en la crisis se pensó que la consolidación de la banca en España iba a resolver todos sus problemas. Pero en muchos casos no fue así, encontrándonos con entidades más grandes, pero también con problemas más grandes".
Pese a los retos, las caídas de las cotizaciones, provocadas recientemente por las dudas que sobrevuelan el gigante alemán Deutsche Bank, podrían haber abierto alguna ventana de oportunidad dentro del sector bancario. Algunas gestoras que habían permanecido durante años al margen de estos valores, han empezado a incluirlos en cartera. Es el caso de Bestinver, con su entrada este verano en ING. Desde NN IP también se muestran optimistas, al asegurar que "la dinámica del crecimiento de los beneficios, el hecho de que los rendimientos de los bonos hayan tocado fondo y las atractivas valoraciones son, todos ellos, factores que podrían permitir a los valores financieros recuperar el terreno perdido", indicando que han aumentado su posicionamiento a sobreponderar.
También Bankinter empieza a recomendar incluir algunos valores del sector en las carteras agresivas, siendo BBVA su principal apuesta. "Tras caer un -16,5% en 2016 se presenta como una alternativa interesante", indican desde la firma.
También es la entidad favorita para los expertos de Andbank, que explican que "pese a pertenecer a un sector con graves problemas estructurales (márgenes de intermediación muy reducidos en un entorno de tipos monetarios negativos y tipos a largo plazo muy bajos y en muchos casos también negativos, importantes carteras de préstamos y activos en mora, presión regulatoria, nuevos competidores como las fintech), tácticamente, y por unas semanas, consideramos un momento oportuno comprar bancos, y una forma menos arriesgada de hacerlo es vía esta entidad".