El Gobierno británico ha anunciado la creación de una AI Growth Zone en Airdrie, Escocia, que se convertirá en uno de los centros tecnológicos más avanzados.
El proyecto atraerá más de 8.000 millones de libras en inversión privada y generará 3.400 nuevos empleos. La iniciativa está impulsada por la empresa DataVita y la estadounidense CoreWeave.
El primer ministro, Keir Starmer, destacó que esta zona permitirá el acceso a trabajos bien remunerados sin que los residentes tengan que emigrar. La estrategia busca que la innovación tecnológica reduzca el coste de la vida y beneficie a las familias locales. Se han previsto 50 plazas de formación específicas para graduados.
Energía limpia y economía circular
La infraestructura integrará fuentes de energía renovable para alimentar el elevado consumo eléctrico de los procesadores de alto rendimiento. DataVita planea generar más de 500 megavatios en el propio recinto durante los próximos cuatro años. El objetivo es mitigar el impacto ambiental de la expansión digital masiva.
Un aspecto innovador del proyecto es la reutilización del calor residual de los sistemas de refrigeración de los servidores. Esta energía térmica alimentará al Hospital Universitario de Monklands, que aspira a ser el primero con emisiones netas cero. El sector industrial tradicional del acero da paso a la economía verde.
