La pandemia ha puesto a las empresas numerosos obstáculos en su camino que han tenido que sortear. Muchas han respondido rápidamente a este desafío, algunas han explorado nuevas vías de negocio para afrontar esta coyuntura, mientras que otras han tenido que reinventarse completamente. En cualquier caso, el denominador común que ha fomentado los diferentes cambios es el talento del que dispone.
De hecho, el director de Corporate Education de ESIC, Enrique Benayas, sostiene que los profesionales son el mayor activo de una empresa y son las personas las que crean estas compañías, las que las hacen desarrollarse y transformarse.
Además, Benayas dirige desde comienzos de este año Corporate Education, una iniciativa de la escuela para ayudarles a mejorar su competitividad, su transformación y reinvención a través de la capacitación de su talento y en consonancia con las Administraciones Públicas de cara a lograr los objetivos establecidos en la agenda ‘España Digital 2025’. En esta entrevista con DIRIGENTES explica qué aspectos hacen posible que una empresa sea competente y, por tanto, competitiva.
¿Qué características tiene una empresa competente?
Para que una compañía sea competente tiene que tener un talento que lo sea. La clave es que las empresas están formadas por personas, que son las que impulsan su evolución e identifican oportunidades, dan respuesta a los retos, gestionan e integran y explotan las tecnologías adecuadamente y son estos aspectos los que hacen que se transformen las compañías. Por tanto, si una empresa quiere ser competitiva, tiene que tener un talento competente, el cual es el capacitado en aquellas competencias y habilidades críticas para dar respuesta al entorno de la empresa de ese momento. Pero también es una cuestión de actitud de las personas.
