El Índice de Percepción de Corrupción, que desde 1995 elabora la organización Transparencia Internacional, mide en una escala de cero (percepción de muy corrupto) a diez (percepción de ausencia de corrupción) los niveles de corrupción en el sector público de un país. Y, aunque pueda parecer ilógico, el índice en España ha mejorado tres puestos, hasta los 60 puntos, uno más que en 2013. ¿Significa que los españoles son inmunes a la corrupción?
¿Cómo puede ocurrir esto?
La razón es muy sencilla. Para Transparencia Internacional, esta mejora es un "fenómeno histórico, muy estructural y sistemática". Y es que, en el ranking de 2013, España se desplomó hasta el puesto número 40 con 59 puntos quedando muy por detrás de países como Dinamarca, Nueva Zelanda, Suecia, Reino Unido o Francia. Durante este año, la percepción es que los partidos políticos ya no esconden y algunos, al menos, están inmersos en procesos judiciales.
Si nos remontamos al primer año que se realizó el estudio,1995, vemos que España se encontraba en el puesto número 26 con 44 puntos. Y, desde 1996, ningún año había superado el puesto número 30. En cambio, entre 2009 y 2013, España pasó del puesto 32 al 40, todo un salto al vacío.
La lucha contra la corrupción, un reto