La Comisión Europea ha realizado una revisión positiva de su previsión de crecimiento económico para España en 2025, colocándola en un 2,6%. Este incremento se debe a la recuperación del consumo privado y la inversión, pese a las tensiones comerciales a nivel global.
El informe de la CE indica que la economía española será la que más crezca entre las grandes naciones de la eurozona y será la única que presenta una proyección revisada al alza.
Sin embargo, para 2026 anticipa que el crecimiento del PIB desacelerará al 2,0%, conforme a las previsiones anteriores de noviembre. Esta modificación se atribuye al hecho de que la demanda interna seguirá siendo el principal impulsor del crecimiento, respaldada por un aumento en el consumo y la inversión, como ocurrió en 2024, cuando el PIB registró un crecimiento del 3,2%.
La Comisión señala que las exportaciones podrían tener un impacto negativo en los años venideros, dado el contexto de tensiones comerciales. No obstante, se prevé que el aumento del empleo y de los salarios para este año y el siguiente, con un crecimiento del empleo del 2,1% y del 1,6% respectivamente, contribuirán a reducir la tasa de desempleo, que se espera que disminuya del 10,4% al 9,9%.
En lo que respecta a la inversión, aunque las incertidumbres comerciales generan inquietud, se espera que la solidez de las empresas, junto con la aplicación del plan de recuperación y un entorno de tipos de interés bajos, propicien un aumento de la inversión. La exposición económica de España a Estados Unidos es reducida, lo que podría mitigar algunos de estos riesgos.
