El océano Atlántico y el mar Mediterráneo bañan las costas de este país ubicado al norte de África. Marruecos, con Mohammed VI al frente, muestra un crecimiento medio de su PIB en los últimos cinco años del 3,44% y una población de más de 35 millones de habitantes, según los datos del informe elaborado por ICEX. No obstante, presenta una gran dependencia energética, que alcanza el 94,6% y una demanda creciente, dos variables que no conjugan bien entre sí.
Un hecho así ha llevado a un país como este con escasez de petróleo y gas a centrar sus esfuerzos en otras fuentes de energía tales como la luz solar y eólica. Es por ello que mantiene una fuerte apuesta por las renovables como forma de energía.
Todo ello de cara a tener un desarrollo sostenible en el futuro. Marruecos busca transformar el modelo energético durante la próxima década. Con el fin de disminuir de forma radical su dependencia del petróleo, buscará impulsar las energías renovables hasta el 52% en 2030.
En este sentido, el Gobierno, como parte de esta transición energética, prevé invertir 40.000 millones de dólares de aquí a 15 años (según el presupuesto del periodo 2016-2030). Además de remodelar su estructura energética también se plantean otros proyectos tales como la construcción y puesta en marcha de 10.000 MW adicionales de potencia de fuentes renovables.
