Al triángulo formado por el Museo de arte Reina Sofía, Museo Nacional del Prado y el Museo Thyssen-Bornemisza, le ha salido un primo hermano muy cerca. En la calle Ronda de Atocha ha abierto sus puertas el Hard Rock Hotel Madrid, el primer establecimiento hotelero urbano de la compañía en España, que rinde tributo a iconos de la música nacional como Alaska, Miguel Ríos o Rosalía a través de objetos conmemorativos y obras de arte.
Con una inversión de 20 millones de euros, se trata del primer espacio de gestión propia de marca en Europa, con el que pretenden dar el impulso para consolidarse en este país. En su inauguración, DIRIGENTES habla con el director general del espacio, Raúl Palomo Marugan, para conocer en detalle este espacio que se erige sobre una superficie de más de 2.000 metros cuadrados repartidos entre habitaciones, suites, terraza, piscina y oferta gastronómica.
¿Qué previsiones maneja el hotel para este ejercicio?
Acabamos de empezar. Aunque Madrid no es una zona costera, julio y agosto cada vez funcionan mejor. A diferencia de hace diez años, que se quedaba vacío, ahora la ciudad te permite hacer cosas en verano. Tenemos muchas expectativas.
Además de alojamiento, también ofrecemos servicio de restauración y bebidas porque somos un espacio que quiere ofrecer experiencias globales y vivir emociones. Queremos que se convierta en un sitio para los madrileños y la gente que viene de paso, aunque al ser una cadena norteamericana, el turista procedente de allí va a tener mucho peso. En nuestro primer día hemos conseguido reservar 60 de las 161 habitaciones.