Hace tres años que se empezaron a escuchar en las noticias las primeras informaciones del COVID-19. La pandemia, que desestabilizó las economías de todo el planeta, amenaza con descontrolarse de nuevo por la apertura total de China hace tan solo unas semanas.
Un trienio después, la mayoría de las economías han recuperado su peso previo, aunque no es el caso de España. La economía nacional necesita crecer al 1,9% en el último trimestre del año para dejar ese reducido grupo de países que sigue sin recuperar los niveles previos a la pandemia.
España, la última entre las principales economías europeas
Si se compara la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) desde el cuarto trimestre de 2019 (el último en el que las cuentas nacionales no se vieron afectados por la pandemia) hasta el tercero de 2022, se observa que España es el país de los cinco grandes de Europa que peores resultados ofrece.
Estos datos ya reflejan el estancamiento de las economías de Reino Unido y Alemania, así como el mejor comportamiento de nuestro país en comparación con los otros cuatro. Esto se debe a que España y Portugal se han visto menos afectados por las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania y la menor exposición de nuestra economía a Rusia.

