La entrada del nuevo año está llena de incertidumbres a nivel mundial. Se espera un proceso de desaceleración en el crecimiento y un balance de riesgos no tan favorable como el de este año, tal y como explica el Director de MBA con especialización en Finanzas del IEB, Aurelio García, en su último análisis Claves económicas para 2019.
La economía mundial crecerá entorno al 3,1%, aunque dependerá de varios factores para que finalmente se cumpla: los tipos de interés de Estados Unidos, la solidez del crecimiento de la economía estadounidense, la guerra comercial entre EEUU y China, la rigidez del mercado laboral y una inflación acorde con el objetivo fijado.
En este escenario, el Banco Central Europeo (BCE) prevé que la zona euro crezca a un ritmo del 1,8% en 2019, ya que «la institución ha mantenido la compra de activos y mantendrá los tipos en 0% al menos hasta mediados del próximo», cuenta Aurelio García. La inflación se acerca a los objetivos fijados, un 1,7%, y las expectativas en cuanto a esta variable están «bien ancladas» a largo plazo. Con esto, el crecimiento económico es sólido.
En España, a pesar de que su economía presenta unas expectativas de crecimiento aún mayores que en la zona euro, hasta el 2,2%, ésta se encuentra dos décimas por debajo de lo esperado anteriormente. Y es que por el lado de la demanda interna, el consumo privado se rebajará, de un 2,2% en 2018, a un 1,6% en 2019, mientras que el consumo público se desacelerará hasta el 1,5% en 2019, del 1,9% en 2018. De esta forma, la demanda nacional pasará de un 2,7% en 2018 a un 2,1% en 2019.
ENTORNO EXTERNO MENOS FAVORABLE