¿Cuáles son los principales puntos que defienden en CFA sobre el papel de la mujer en la industria financiera?
Lo que defendemos es una correlación entre la diversidad de género y una mejor toma de decisiones en las compañías. CFA Institute en España está apostando por esa diversidad, pero no solo por la labor social que supone, sino desde un punto de vista empresarial. Hay numerosos estudios que reflejan una mayor productividad en las empresas con más profesionales mujeres, no solo en los puestos directivos, sino en todas las capas. Por ejemplo, la inteligencia femenina es muy positiva a la hora de gestionar equipos.
¿Qué ventajas puede ofrecer la diversidad a una empresa?
Las conclusiones de los estudios reflejan cómo la forma de afrontar los retos es diferente entre hombres y mujeres. Lo más importante es ser conscientes de que ambos somos distintos, y es eso precisamente lo que puede enriquecer a la empresa. La diversidad siempre es positiva, y no solo en cuestiones de género. Este es el punto troncal de la necesidad de fomentar y ayudar a retener el talento femenino en las empresas.
¿Cree que estos objetivos pueden conseguirse a través de medidas como la imposición de cuotas?