Nai, oxi… o lo que es lo mismo "sí", "no"… decidan lo que decidan los ciudadanos helenos, la premisa es no perder los nervios y el mantra más repetido es que Mario Draghi tiene las "armas" y la "munición" para luchar contra cualquier escalada de las tensiones en los mercados. Además, las reformas y medidas que se han tomado desde 2011-2012 han reforzado la macro de los países periféricos que se encuentran en una situación mucho menos vulnerable. Finalmente, pero no menos importante, la exposición a los activos griegos se ha reducido a la mínima expresión…
Así, Gregory D. Schneiderman, de Aurora Investment Management, afirma que los gestores de fondos "tienen seguir buscando oportunidades en la recuperación económica de Europa, que debería acelerarse cuando la incertidumbre sobre Grecia haya sido resuelta". Así, de cara al futuro observan tanto apuestas alcistas como bajistas en la renta variable del Viejo Continente, ya que tanto el crecimiento como los beneficios potenciales de un euro más débil son desiguales entre los distintos países y sectores.
"En el caso de producirse una salida de la Zona Euro, podría haber oportunidades de trading adicionales en los mercados de divisas ante el desembarco de una moneda griega independiente", añade este experto.
Para el euro, David Kohl, estratega jefe de divisas y economista jefe de Alemania en Julius Baer, el aumento de la volatilidad, que se traduce en una aversión al riesgo "generalmente conduce a una reversión de las operaciones de carry trade. Como consecuencia de ello, la moneda única debería fortalecerse durante los episodios de huida del riesgo".
Adelanta este analista que "para el próximo mes se espera que el sentimiento negativo sobre el euro (ante el difícil diálogo entre Atenas y sus acreedores) domine marginalmente el apoyo de la liquidación de posiciones cortas". Así, revisan su previsión a tres meses vistas para el euro/dólar a la baja hasta niveles de 1,10.