Se ha impuesto una amenaza de EEUU de 60.000 millones dólares en aranceles a importaciones de China, en base a que no cumple las reglas del comercio mundial y distorsiona la competencia –en particular la propiedad intelectual-. Al mismo tiempo ha pedido a las autoridades chinas que ayuden a elaborar un plan para reducir el déficit bilateral en 100.000 millones dólares.
Nuestro escenario de crecimiento del PIB de EEUU al 3% este año está basado en las políticas pro-negocios de Trump, incluyendo reducciones de impuestos y estos acontecimientos revelan incoherencia. Pero consideramos que las amenazas pueden permanecer en el nivel retórico –con fines políticos internos, antes de las elecciones en EEUU de Noviembre -. Además, Trump navega aguas turbulentas, enfrentado a cuestiones como alta rotación del personal, investigación rusa y personales, por lo que la retórica comercial contra China puede ser una manera de distraer la atención.
Hay que tener en cuenta que una intensificación de la retórica y aplicación de políticas más proteccionistas pueden hacer descarrilar el impulso de los últimos meses. Si se trata de convicciones para un cambio de régimen profundo de la política comercial estadounidense, más allá de las elecciones, se activaría nuestro escenario alternativo de crecimiento económico mucho menor debido al efecto en el sentimiento empresarial e impactos directos e indirectos en la cadena de suministro y menor demanda global –incluso aumentando el riesgo de recesión a medio plazo-
Parece una estrategia negociadora, “de palo y zanahoria»,
El caso es que de momento parece una estrategia negociadora, “de palo y zanahoria», es decir amenaza de nuevos aranceles y propuesta cooperativa al mismo tiempo. Incluso Trump desarrolla en su libro el “Arte del acuerdo” tácticas de negociación que implican presionar al principio para un acuerdo posterior. De ahí que preveamos que las amenazas comerciales se mantendrán sobre todo a nivel retórico. Esta posición más amistosa ya fue sugerida por Liu, recientemente nombrado viceprimer ministro de China, en su visita a Washington. Es un enfoque cooperativo paralelo al intento de Reagan en la década de 1980 de negociar cuotas de exportación con Japón, entonces exportador de rápido crecimiento. El actual representante comercial de EEUU, Lighthizer, de hecho, colaboró en ello.