La preocupación por los aranceles comerciales entre Estados Unidos y China y la creciente volatilidad en los mercados emergentes han dado lugar a focos de riesgos en las bolsas europeas, en particular en los sectores de tecnología y automoción. Sin embargo, la continua mejora de los fundamentales europeos y las buenas cifras de los beneficios empresariales sugieren que la región sigue siendo resistente pese a los vientos en contra que llegan, en su mayoría, desde el exterior.
En la guerra comercial entre Estados Unidos y China los aranceles estadounidenses propuestos a los productos importados han sido muy variados e incluyen componentes utilizados en la fabricación de coches y en robótica, relojes inteligentes y otros productos de tecnología. A pesar de esto, el sector tecnológico en Europa ha seguido superando al conjunto del mercado.
La amenaza de aranceles mucho más estrictos ha puesto a todo el sector automotriz europeo bajo presión. Los fabricantes de equipos originales han estado entre los más afectados, ya que sus precios de venta en relación a sus ganancias han caído a mínimos de varios años si comparamos con el mercado en general.
Ventas en países emergentes
Además, las turbulencias surgidas en los mercados emergentes también suponen un riesgo para el sector de automoción y tecnología de Europa, pues ambos tienen una exposición por encima de la media del mercado.