Los expertos tienen claro que, a largo plazo, es difícil encontrar productos que destaquen, advirtiendo que "resulta difícil encajar estos fondos en una cartera para un inversor minorista", debido especialmente a la complejidad de las herramientas que emplean para hacer frente a los momentos difíciles del mercado. Para aquellos que quieran apostar por estas estrategias, desde Morningstar aconsejan tener muy en cuenta el track record del producto, especialmente en periodos malos para el mercado como los años 2000 o 2008. También hay que saber que la ‘etiqueta’ de retorno absoluto varía en función de la gestora, existiendo variaciones entre el horizonte temporal del fondo, así como su horquilla de volatilidad.
Bajo este escenario, los expertos de Andbank dedican buena parte de su informe de estrategia semanal a la inclusión de este tipo de fondos en cartera, como elemento diversificados, para completar otras de activos más tradicionales. Y para aquellos que temen las prácticas de estos productos para implementar sus estrategias, la firma propone dos tipos de carteras adaptadas a distintos perfiles de riesgo.
La cartera de bajo riesgo se compone de varias subestrategias entre las que destacan básicamente estrategias long/short sobre crédito y market neutral en renta variable. "Las máximas caídas es uno de los puntos a destacar de este tipo de fondos, con la flexibilidad en la gestión de activos y la utilización de derivados haciendo de estas estrategias una alternativa a la renta fija tradicional", explican los expertos.
Por tipo de activo, las acciones tienen un peso del 0,2% en esta cartera, frente al 34,6% de bonos y el 51,3% de liquidez. Entre los productos que la conforman destacan fondos como el BNY Melon Absolute Return Bond Eur R, el Candriam Bds Credit Opportunities, el Carmignac Pf Capital Plus, el DNCA Invest Miuri, el JB EF Absolute Return Europe o el Threadneedle Credir Opportunities.
La segunda cartera es de riesgo medio, y se compone de varias subestrategias de riesgo medio/alto (no inferior al 4,5% de volatilidad) y con objetivo de rentabilidad, en la mayoría de los casos superior al 4%-5%. Las estrategias long/short de renta variable, global macro, futuros y multiestrategias son las más comunes.